Siempre
tuve la oportunidad de mirarle, de lejos, aunque la verdad es que nunca le vi.
Sin embargo
sé que los lunes pasa a toda prisa y en sus ojeras carga los sueños que ha
tenido esa noche.
Sé que
tiene un lunar en el cuello, que parece gritar bésame, bésame.
Sé que la
camiseta de los jueves, es de algún tono azul.
Sé que no
sabe que es mi color favorito y que combina perfectamente con su sonrisa.
Sé que
cuando está pensando mueve los labios, sé que cuando me mira, el sol entra por
la ventana.
Sé que tiene
las manos suaves como de pianista, de esos que no tocan las teclas, las
acarician y de manera que estas se sienten afortunadas.
Sé que si
mi corazón latiera al compás de sus labios, no bombearían sangre sino caramelo.
Sé que
siempre se sienta en el mismo puesto, en la misma cafetería.
Sé que
siempre le veo de lejos, pero realmente nunca le miro.
Sé que es
fácil quererle, ya que el corazón me lo pide a gritos.


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